Sin educación y sin empleo: el futuro de los jóvenes

Autor: 
Edgar Bernal Serafín

Desde el Estado de Guanajuato:
Soy una persona común como cualquiera, pero diferente a los demás, ya que tuve que estudiar en una preparatoria con carrera técnica de enfermería en San Francisco del Rincón, Guanajuato. Por cierto, en el Estado de Guanajuato, donde vivo actualmente, se vive una gran problemática como en todos lados, eso creo yo: las escuelas que existen son en su mayoría privadas, y por lo tanto muy caras, y las que son públicas (que son muy pocas por cierto) están muy saturada. Terminé de estudiar en el año 2008 y realicé un año de servicio social, el cual acabé en el año 2009.  

En este último año tuve una gran esperanza por comenzar una carrera, que es la de medicina en la UNAM; intenté entrar a la Facultad haciendo el primer examen de selección pero fracasé; posteriormente, volví a realizar otro examen igualmente para medicina, pero ahora en el IPN fracasando nuevamente. En ese mismo año (2009), ya había terminado mi servicio social de Enfermería y la única esperanza que me quedaba era de entrar a trabajar en un hospital en el sector salud, pero ¡gran sorpresa que me lleve!: me dijeron que “no había empleo ya que no habían mandado contratos para personal de enfermería y lo único que restaba era esperar a que llegaran nuevos contratos y para eso no había fecha”. Ese fue el argumento y, sin embargo, en ese hospital (Hospital General Regional de León Guanajuato) hay escases de personal de enfermería.
¿Cuál es el problema?
Me parece, en lo personal, que esto se debe a que en esta situación enfocada a la  educación superior y al sistema del sector salud estamos muy pésimos en México,  y no se necesita ser un gran pensador, científico o un profesionista para darse cuenta de cómo está la  situación en nuestro queridísimo país. El “queridísimo y nada fraudulento de nuestro gobierno” no invierte para nada en el sector salud, me refiero a la inversión de recurso humano en hospitales públicos, pero sí invierte en recurso material enfocado a infraestructura, ya que así sólo invierte una vez y hasta ahí; así pues, no contrata a personal ya que sería un pago constante de dinero, y si suele contratar a personal sólo lo hace por medio de contratos mensuales; como consecuencia un trabajador no generará antigüedad.
 Ahora, en cuanto a la educación superior, tampoco se invierte, y claro está el ejemplo de tantas personas que somos rechazados de las universidades públicas por falta de inversión de nuevas universidades. El gobierno sólo se enfoca en invertir en el ejército (el cual hace y deshace lo que quiere), y cada año hay miles de personas, como yo, buscando un mejor futuro en las universidades públicas (UNAM, UAM e IPN), ya que son las universidades de mejor nivel académico y más económicas. Sin embargo, no se ve ningún avance en la educación superior y cada año somos miles de personas que quedamos sin ningún lugar en la universidad.
Posible solución.
La solución más coherente y precisa, además de la de exigir lo que una persona merece, es la inversión al sistema educativo en cualquier nivel y sobre todo en el superior y que esta inversión sea en escuelas públicas. Así también, es preciso invertir en el sistema del sector salud, ya que así habría menos personas que padezcan alguna enfermedad desde el punto preventivo, y a las persona enfermas se les daría una mejor atención con calidad y calidez.
En conclusión, Calderón (una persona hipócrita y fraudulenta) debería de invertir en la educación y la salud del pueblo mexicano, y no dar todo el dinero al ejército y a los diputados y ver la realidad en la que vive el pueblo mexicano. 
 
 

Fecha: 
Guanajuato, 17 de marzo de 2010.